El análisis de Legionella mediante cultivo sigue siendo uno de los métodos más exigentes dentro del laboratorio microbiológico. El entorno normativo es complejo, los materiales son sensibles y los resultados tienen implicaciones sanitarias. Por eso, cualquier cambio en el protocolo —ya sea cambiar un filtro, un medio de cultivo o el tamaño de una placa— suele generar una pregunta recurrente:
¿Tengo que revalidar todo el método si modifico algo?
Este fue precisamente el tema central de nuestra última Flash Call celebrada el 11 de junio, bajo el título: “Seguridad, confianza y criterio en el análisis de Legionella”.
La sesión reunió a más de 300 profesionales y contó con la participación de Ester Bermejo, especialista técnica en Bioser, y Francesc Codony, microbiólogo en Aigües de Mataró, con una larga trayectoria en auditorías y análisis de Legionella.
Índice:
- ¿Se pueden hacer cambios sin revalidar el método?
- Checklist práctico: cómo aplicar cambios sin revalidar
- Frecuencia recomendada de controles según el material
- ¿Cuál es una recuperación aceptable?
- Fallos comunes que se pueden evitar
- Recursos para laboratorios que quieren implementar cambios
- ¿Quieres mejorar tu método o preparar tu acreditación?
¿Se pueden hacer cambios sin revalidar el método? Sí, si se hace bien
Ester Bermejo fue clara: la norma ISO/IEC 17025 no solo permite introducir mejoras, sino que las exige. Siempre que un cambio esté técnicamente justificado, documentado y bien verificado, no es necesario revalidar todo el método.
Algunos ejemplos comunes:
- Cambiar un filtro de membrana no requiere revalidación si se demuestra que el desempeño es equivalente al anterior.
- Cambiar de medio de cultivo (GVPC, BCYE, etc.) tampoco implica revalidar, si el fabricante está certificado adecuados y el laboratorio aplica control interno según la ISO 11133, en el momento del cambio de medio, y posteriormente con una periodicidad al menos anual.
- Sustituir un diluyente es posible si se demuestra que la recuperación es equivalente, especialmente si se utiliza Legionella y se hace la siembra en BCYE, pero depende del método y la matriz.
- Usar placas de 55 mm en lugar de 90mm puede hacerse si se demuestra equivalencia en el rendimiento con el control de calidad.
- Cambiar de proveedor de cepas de referencia es viable si el nuevo producto está certificado y se documenta su equivalencia con el anterior.
La clave está en documentarlo todo y demostrar equivalencia técnica, especialmente si el laboratorio ya está acreditado y tiene un sistema de control consolidado.
Cómo aplicar un cambio sin revalidar: checklist práctico
Francesc Codony compartió una guía paso a paso para implementar cambios menores con seguridad y sin complicaciones innecesarias:
- Definir claramente el cambio: especificar si afecta a filtros, medios, diluyentes, tamaño de placas, etc.
- Identificar la norma que aplica: por ejemplo, ISO 7704 para filtros, ISO 11133 para medios de cultivo.
- Diseñar un ensayo de verificación:
- Usar al menos dos lotes distintos del nuevo material.
- Compararlo con el material anterior.
- Realizar el ensayo en diferentes días y condiciones.
- Integrarlo en el control de calidad interno:
- Incluir el cambio en la planificación regular del control de calidad.
- Aumentar temporalmente el número de réplicas.
- Documentar resultados y generar gráficos de control.
- Documentar todo:
- Guardar certificados de lote.
- Archivar los resultados de control.
- Redactar un informe de equivalencia técnica.
- Realizar una auditoría interna antes de aplicar oficialmente el cambio.
Este enfoque permite hacer mejoras de forma ágil y segura, y es aceptado por ENAC si se demuestra competencia técnica y trazabilidad documental.
Frecuencia de controles: ¿cada cuánto?
Una de las dudas más habituales es si hay que verificar cada lote de cada material. La respuesta es: depende del riesgo y del desempeño del proveedor, pero algunas recomendaciones prácticas son:
- Filtros de membrana: se recomienda hacer un control completo al menos dos veces al año, según la ISO 7704, para asegurar que no haya inhibición del crecimiento bacteriano.
- Medios de cultivo (GVPC, BCYE, etc.): se sugiere un control al menos una vez al año por cada medio, siguiendo las pruebas de productividad, selectividad y especificidad de la ISO 11133.
- Diluyentes (Ringer, solución salina…): se recomienda hacer dos controles al año si se utilizan de forma habitual, especialmente si se usan en el método de concentración por filtración-elución.
- Material volumétrico (como embudos de filtración): debe verificarse anualmente o mediante pesada directa, asegurando que la tolerancia esté dentro del 2–5 % según la función.
¿Cuál es una recuperación aceptable?
Aunque no hay un valor oficial único, una recuperación inferior al 30 % debería considerarse un indicador de desviación. Así lo sugirió Francesc a partir de bibliografía técnica y experiencia de laboratorio.
Este valor puede evaluarse, por ejemplo, comparando el recuento en placa directa con el obtenido tras filtración y elución.
Bajas recuperaciones suelen deberse a:
- Agitación ineficiente.
- Baños ultrasónicos que no funcionan correctamente (aunque hagan ruido).
- Filtros que retienen el microorganismo o interfieren con el crecimiento.
- Medios de cultivo secos o con bajo contenido de humedad.
Fallos comunes que se pueden evitar
Durante la sesión, se revisaron errores habituales que afectan directamente al resultado del análisis. Algunos de los más destacados:
- No usar lupa ni luz UV: aunque no sean obligatorios, mejoran significativamente la detección de colonias sospechosas, especialmente Legionella spp. no pneumófilas.
- Esperar al 5º día para resembrar: si se observan colonias sospechosas antes, hay que resembrarlas inmediatamente. Esperar puede facilitar el sobrecrecimiento de flora interferente y arruinar el recuento.
- Placas secas: el secado excesivo del medio, especialmente a partir del día 4, puede impedir el crecimiento de colonias más lentas. Es recomendable mantener un grado de humedad en la estufa.
- Confiar únicamente en el látex: un resultado negativo en la aglutinación no descarta la presencia de Legionella spp. La confirmación debe basarse en múltiples criterios, como la dependencia de cisteína y la fluorescencia.
- No examinar placas “no determinables”: incluso en placas con interferencias visibles, a veces se pueden detectar colonias viables. Nunca deben descartarse sin revisarlas cuidadosamente.
Recursos para laboratorios que quieren implementar cambios
Desde Bioser, ofrecemos a los laboratorios que analizan Legionella:
- Asesoramiento técnico personalizado para la validación de filtros, medios y diluyentes.
- Auditorías internas para evaluar el desempeño previas a ENAC.
- Ejercicios intercomparativos de Legionella organizados periódicamente.
- Formación personalizada (online o presencial) sobre ISO 11731 y control de calidad interno.
¿Quieres mejorar tu método o preparar tu acreditación?
Cambiar filtros, medios, tamaños de placa o diluyentes en el análisis de Legionella es no solo posible, sino recomendable. Pero siempre debe hacerse con criterio técnico, trazabilidad documental y un control de calidad interno bien diseñado.
En Bioser creemos en el conocimiento compartido y acompañar a los laboratorios para que puedan tomar decisiones informadas, basadas en normativa actual, y con la confianza de que están haciendo las cosas bien, y avanzar con seguridad.
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