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Análisis de Legionella: cómo introducir cambios con confianza, sin complicaciones y sin necesidad de revalidar el método

Análisis de Legionella

El análisis de Legionella mediante cultivo sigue siendo uno de los métodos más exigentes dentro del laboratorio microbiológico. El entorno normativo es complejo, los materiales son sensibles y los resultados tienen implicaciones sanitarias. Por eso, cualquier cambio en el protocolo —ya sea cambiar un filtro, un medio de cultivo o el tamaño de una placa— suele generar una pregunta recurrente:

¿Tengo que revalidar todo el método si modifico algo?

Este fue precisamente el tema central de nuestra última Flash Call celebrada el 11 de junio, bajo el título: “Seguridad, confianza y criterio en el análisis de Legionella.

La sesión reunió a más de 300 profesionales y contó con la participación de Ester Bermejo, especialista técnica en Bioser, y Francesc Codony, microbiólogo en Aigües de Mataró, con una larga trayectoria en auditorías y análisis de Legionella.

 Índice:

  1. ¿Se pueden hacer cambios sin revalidar el método?
  2. Checklist práctico: cómo aplicar cambios sin revalidar
  3. Frecuencia recomendada de controles según el material
  4. ¿Cuál es una recuperación aceptable?
  5. Fallos comunes que se pueden evitar
  6. Recursos para laboratorios que quieren implementar cambios
  7. ¿Quieres mejorar tu método o preparar tu acreditación?

¿Se pueden hacer cambios sin revalidar el método? Sí, si se hace bien

Ester Bermejo fue clara: la norma ISO/IEC 17025 no solo permite introducir mejoras, sino que las exige. Siempre que un cambio esté técnicamente justificado, documentado y bien verificado, no es necesario revalidar todo el método.

Algunos ejemplos comunes:

  • Cambiar un filtro de membrana no requiere revalidación si se demuestra que el desempeño es equivalente al anterior.
  • Cambiar de medio de cultivo (GVPC, BCYE, etc.) tampoco implica revalidar, si el fabricante está certificado adecuados y el laboratorio aplica control interno según la ISO 11133, en el momento del cambio de medio, y posteriormente con una periodicidad al menos anual.
  • Sustituir un diluyente es posible si se demuestra que la recuperación es equivalente, especialmente si se utiliza Legionella y se hace la siembra en BCYE, pero depende del método y la matriz.
  • Usar placas de 55 mm en lugar de 90mm puede hacerse si se demuestra equivalencia en el rendimiento con el control de calidad.
  • Cambiar de proveedor de cepas de referencia es viable si el nuevo producto está certificado y se documenta su equivalencia con el anterior.

La clave está en documentarlo todo y demostrar equivalencia técnica, especialmente si el laboratorio ya está acreditado y tiene un sistema de control consolidado.

 

Cómo aplicar un cambio sin revalidar: checklist práctico

Francesc Codony compartió una guía paso a paso para implementar cambios menores con seguridad y sin complicaciones innecesarias:

  1. Definir claramente el cambio: especificar si afecta a filtros, medios, diluyentes, tamaño de placas, etc.
  2. Identificar la norma que aplica: por ejemplo, ISO 7704 para filtros, ISO 11133 para medios de cultivo.
  3. Diseñar un ensayo de verificación:
    • Usar al menos dos lotes distintos del nuevo material.
    • Compararlo con el material anterior.
    • Realizar el ensayo en diferentes días y condiciones.
  4. Integrarlo en el control de calidad interno:
    • Incluir el cambio en la planificación regular del control de calidad.
    • Aumentar temporalmente el número de réplicas.
    • Documentar resultados y generar gráficos de control.
  5. Documentar todo:
    • Guardar certificados de lote.
    • Archivar los resultados de control.
    • Redactar un informe de equivalencia técnica.
  6. Realizar una auditoría interna antes de aplicar oficialmente el cambio.

Este enfoque permite hacer mejoras de forma ágil y segura, y es aceptado por ENAC si se demuestra competencia técnica y trazabilidad documental.

 

Frecuencia de controles: ¿cada cuánto?

Una de las dudas más habituales es si hay que verificar cada lote de cada material. La respuesta es: depende del riesgo y del desempeño del proveedor, pero algunas recomendaciones prácticas son:

  • Filtros de membrana: se recomienda hacer un control completo al menos dos veces al año, según la ISO 7704, para asegurar que no haya inhibición del crecimiento bacteriano.
  • Medios de cultivo (GVPC, BCYE, etc.): se sugiere un control al menos una vez al año por cada medio, siguiendo las pruebas de productividad, selectividad y especificidad de la ISO 11133.
  • Diluyentes (Ringer, solución salina…): se recomienda hacer dos controles al año si se utilizan de forma habitual, especialmente si se usan en el método de concentración por filtración-elución.
  • Material volumétrico (como embudos de filtración): debe verificarse anualmente o mediante pesada directa, asegurando que la tolerancia esté dentro del 2–5 % según la función.

 

¿Cuál es una recuperación aceptable?

Aunque no hay un valor oficial único, una recuperación inferior al 30 % debería considerarse un indicador de desviación. Así lo sugirió Francesc a partir de bibliografía técnica y experiencia de laboratorio.

Este valor puede evaluarse, por ejemplo, comparando el recuento en placa directa con el obtenido tras filtración y elución.

Bajas recuperaciones suelen deberse a:

  • Agitación ineficiente.
  • Baños ultrasónicos que no funcionan correctamente (aunque hagan ruido).
  • Filtros que retienen el microorganismo o interfieren con el crecimiento.
  • Medios de cultivo secos o con bajo contenido de humedad.

 

Fallos comunes que se pueden evitar

Durante la sesión, se revisaron errores habituales que afectan directamente al resultado del análisis. Algunos de los más destacados:

  • No usar lupa ni luz UV: aunque no sean obligatorios, mejoran significativamente la detección de colonias sospechosas, especialmente Legionella spp. no pneumófilas.
  • Esperar al 5º día para resembrar: si se observan colonias sospechosas antes, hay que resembrarlas inmediatamente. Esperar puede facilitar el sobrecrecimiento de flora interferente y arruinar el recuento.
  • Placas secas: el secado excesivo del medio, especialmente a partir del día 4, puede impedir el crecimiento de colonias más lentas. Es recomendable mantener un grado de humedad en la estufa.
  • Confiar únicamente en el látex: un resultado negativo en la aglutinación no descarta la presencia de Legionella spp. La confirmación debe basarse en múltiples criterios, como la dependencia de cisteína y la fluorescencia.
  • No examinar placas “no determinables”: incluso en placas con interferencias visibles, a veces se pueden detectar colonias viables. Nunca deben descartarse sin revisarlas cuidadosamente.

 

Recursos para laboratorios que quieren implementar cambios

Desde Bioser, ofrecemos a los laboratorios que analizan Legionella:

 

¿Quieres mejorar tu método o preparar tu acreditación?

Cambiar filtros, medios, tamaños de placa o diluyentes en el análisis de Legionella es no solo posible, sino recomendable. Pero siempre debe hacerse con criterio técnico, trazabilidad documental y un control de calidad interno bien diseñado.

En Bioser creemos en el conocimiento compartido y acompañar a los laboratorios para que puedan tomar decisiones informadas, basadas en normativa actual, y con la confianza de que están haciendo las cosas bien, y avanzar con seguridad.

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