Una operación conjunta de la Gendarmeria francesa y la Guardia Civil en las comarcas de Girona ha puesto al descubierto una red que comercializaba carne de caballo no apta para el consumo.
El pasado 16 de diciembre fueron detenidas 21 personas en el sur de Francia en una operación para desmantelar una red de tráfico de carne de caballo fraudulenta, con ramificaciones en algunas ciudades españolas. La red falsificaba la trazabilidad de estos animales para poder vender su carne. Los detenidos son mayoritariamente negociantes de carne aunque también hay trabajadores de centros farmacéuticos.
Los caballos, que habían sido tratados con productos farmacéuticos, pasaban después de forma ilícita a la cadena alimentaria pese a que no podían ser destinados al consumo.
Según las primeras investigaciones los animales tenían que ser sacrificados y destruidos pero eran desviados a mataderos del sur de Francia y en España, como uno de Girona, cerca de la frontera con francesa.
La Fiscalía de Marsella ha precisado que ningún análisis toxicológico ha probado que la carne de caballo fraudulenta que se comercializaba como apropiada para la alimentación fuera perjudicial para la salud. Según el fiscal de la localidad, Brice Robin, el hecho que no fuera considerada como apta para el consumo no implica que fuera tóxica.
La falsificación de los documentos administrativos y el fraude, que no tiene el agravante de que fuera perjudicial para la salud, podría suponer hasta cinco años de cárcel para los detenidos.
Fuente: La Vanguardia, El País, El Punt-Avui.


