Más cerca de la transparencia en la evaluación de riesgos.

Cada día más cerca de la transparencia.

Según la Comisión Europea la confianza de los consumidores europeos con respecto a las evaluaciones y análisis de riesgos que se realizan en alimentos ha disminuido en los últimos años.

¿Cuáles son las causas de esta disminución de la confianza por parte del consumidor?

En primer lugar, los únicos datos que se han tenido en cuenta, hasta ahora, para evaluar la inocuidad de los productos alimentarios proceden principalmente de estudios realizados por la industria alimentaria. Otra de las causas puede venir dada por la confidencialidad bajo la que trabaja la EFSA, ya que hasta ahora no se permitía conocer los estudios en los que se basan los análisis de riesgos y evaluaciones que realizan.

Con el objetivo de que estas pruebas sean más objetivas, y por lo tanto mejor valoradas por parte del consumidor, se han aprobado, a nivel europeo, diversas normas que permitirán aumentar la transparencia de estos procesos.

Las empresas desde las que se solicite una aprobación de seguridad alimentaria deben facilitar toda la documentación relevante para evaluar la seguridad, ya sea con resultados satisfactorios como desfavorables, pudiendo mantener confidencial el proceso de fabricación. Con toda la información que se obtenga se va a crear una base de datos de estudios común con todos los estudios que se recopilen. De esta manera la EFSA dispondrá de documentos de referencia a la hora de emitir sus resultados y terceros tendrán la posibilidad de emitir opiniones sobre los mismos.

Grupos ambientales y organizaciones de consumidores acogen con esperanza este nuevo proyecto de ley ya que permitirá a terceros inspeccionar los estudios científicos encargados por la propia industria. Con estas medidas, aseguran que se incrementará la confianza del consumidor, además de desalentar a la empresa de emitir posibles alteraciones en los estudios.

Desde el otro lado, los representantes de la industria biotecnológica europea también dieron el visto bueno al aumento de transparencia en el proceso de evaluación de riesgos e incluso vieron estos cambios como una oportunidad para obtener mayor confianza en los productos evaluados y que pueden verse beneficiados al incrementar la confianza del consumidor al evaluar alimentos GMO si estos se declaran por la EFSA como alimentos seguros.

Otro punto de vista sobre esta norma la ponen los grupos de presión o lobbies. Están preocupados por el impacto negativo que pueda tener la propuesta en la innovación de nuevos productos, que puede verse frenada. Piden a la UE que potencien, además de la transparencia, la posibilidad de investigar, innovar y desarrollar en el campo de la alimentación.

A muchos les puede parecer que todos estos cambios siguen siendo pocos y que el consumidor debería tener más información sobre qué opciones se escogen por el regulador a la hora de abordar un riesgo determinado, por qué y en base a qué se establecen los límites legales para una sustancia de riesgo concreta, etc. A pesar de que la eficacia de estas normas no se podrá valorar hasta que se comiencen a poner en marcha por el momento parece que estas nuevas actualizaciones traen consigo transparencia y objetividad.

Fuentes: Food Navigator