La jornada de «desafíos y tendencias en la gestión de alérgenos en la industria alimentaria», muy enriquecedora

semainia

El pasado 10 de marzo tuvimos la oportunidad de compartir una sesión de debate muy interesante sobre un tema de candente actualidad, los Desafíos y Tendencias en la Gestión de Alérgenos en la Industria Alimentaria.

Agradecer a todos los ponentes, así como a los asistentes a la jornada, su participación, que suscitó un intercambio de conocimientos y de impresiones muy apasionante.

Pere Guerra, fundador de la empresa foodLinker Company S.L. intentó aportar algo de luz sobre el siempre polémico tema de la definición de límites máximos en alérgenos y el etiquetado voluntario. Nos introdujo el sistema VITAL, que tiene como objetivo evitar el uso indiscriminado del etiquetado voluntario y compartió con nosotros la tabla de dosis de referencia que propone este sistema.

El uso indiscriminado del etiquetado voluntario ha derivado en una mala gestión de alérgenos. Las retiradas de productos por esta mala gestión están incrementando mundialmente; el pasado año 2015 fue un año récord en las retiradas de productos por alérgenos, y las retiradas de producto cuestan dinero. Según datos que compartió Pere Guerra una retirada de productos por alérgenos cuesta, en promedio, 250.000€ en la UE (datos de la German Allergy and AsthmaSociety (DAAB), GFSC Berlín 2016).

Belén Pastor, Coordinadora Técnica de Calidad de Proceso de Consum S. Coop. Valenciana nos aportó el punto de vista y la experiencia de una empresa de gran consumo destacando la importancia de realizar no solo una buena gestión del riesgo sino también de la comunicación del mismo. Esta comunicación se justificará siempre sobre la base de una evaluación y una gestión del riesgo usando los mensajes de advertencia sólo en los casos en los que exista un riesgo demostrable de presencia de alérgenos por contaminación cruzada.

Juliana Roca, Responsable del Departamento Técnico de Bioser, S. A., presentó las técnicas disponibles que existen en el mercado para la detección de alérgenos, destacando que no existe un método ideal sino que la selección del método dependerá de distintos factores como el propósito del análisis, el tipo de muestra a analizar, el tiempo de respuesta deseado y la disponibilidad de recursos entre otros.

Roberto Ortuño, Director de Asistencia Tecnológica y Servicios Analíticos del Ainia, hizo de moderador de la mesa redonda que resultó muy participativa y en la que se constató que todavía queda mucho camino por recorrer:

  • Existe una necesidad real de disponer de una regulación que establezca unos límites definidos. Cuando se hayan definido los niveles de acción a partir de los cuáles se deba usar el etiquetado voluntario se tendrá que considerar también cuáles son las mejores frases o mensajes en cualquiera de los casos (si existe un riesgo real o si no existe) y educar a todos los actores.
  • También hay una falta de confianza sobre la sensibilidad y las limitaciones de los métodos actuales de análisis. Las empresas fabricantes de los kits de análisis están trabajando para desarrollar nuevas técnicas de análisis o mejorar las ya existentes.

De nuevo, muchas gracias a todos y esperamos poder contar con vosotros en posteriores jornadas.

To top