EVALUACIÓN DEL RIESGO DEL NÍQUEL EN ALIMENTOS Y AGUA

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El Panel de Contaminantes de la Cadena Alimentaria (CONTAM) de EFSA ha evaluado el riesgo para la salud humana de la presencia de níquel (Ni) en los alimentos, en particular en las hortalizas y el agua potable.

El níquel es un componente de la superficie de la Tierra, y es ubicuo en la biosfera. Su presencia en los alimentos y el agua potable puede surgir de fuentes naturales o como consecuencia de actividades humanas industriales y tecnológicas.

En general, los alimentos que contribuyen a la exposición alimentaria al Níquel son: granos y productos a base de cereales, bebidas no alcohólicas, azúcar y confitería, legumbres, frutos secos y semillas oleaginosas, y vegetales y productos vegetales (incluyendo hongos). Leche y productos lácteos contribuyen también a la exposición, sobre todo, en la población infantil. En cambio, la contribución de agua potable a la exposición total a Níquel es muy pequeña.

Respecto a la exposición crónica al Níquel a través de la dieta, los valores resultaron cercanos o superiores a la IDT, sobre todo, en la población infantil y adolescente.

Por tanto, el Panel ha considerado que la exposición alimentaria actual crónica al Ni es motivo de preocupación para la salud humana.

El Panel recomienda la necesidad de realizar estudios para evaluar la relevancia humana de los efectos sobre la reproducción y el desarrollo observados en animales de experimentación y sobre la absorción humana de níquel de los alimentos, por ejemplo, en combinación con estudios de dieta.

Fuente: EFSA

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