El fraude alimentario, un obstáculo en Seguridad Alimentaria.

Fraude Alimentario en Seguridad Alimentaria

Dentro del amplio concepto de seguridad alimentaria encontramos varios aspectos que debemos controlar para poder ofrecer productos seguros y de calidad a los consumidores. Uno de ellos, con el que se está en lucha constante, es el Fraude Alimentario.

¿Que se considera fraude alimentario?

Según la Guía para la prevención del fraude en la industria alimentaria se entiende como Fraude Alimentario “el suministro de un producto alimentario que no es de la naturaleza, sustancia o calidad definida o acordada y que supone un engaño para el comprador o consumidor”.

Algunos ejemplos de fraude son, por ejemplo, los relacionados con el etiquetado de los alimentos, aunque también se detectan casos en que los alimentos se venden tras vencer la fecha de caducidad o cuando se reintroducen productos a la cadena alimentaria que se eliminaron de la misma.

Aquellos fraudes que afectan a la composición de los alimentos pueden tener un impacto en la Salud Pública ya que puede poner en riesgo la salud del consumidor por adición de algún producto no autorizado y sin conocer el efecto que puede tener para quien los consume.

Es, por tanto, un importante reto de la Seguridad alimentaria, el desarrollo de métodos analíticos que permitan detectar las sustancias que se añaden de forma ilegal en los alimentos con el objetivo de abaratar costes o mejorar las propiedades de los alimentos.

¿Que herramientas existen  para combatir el Fraude Alimentario?

El Sistema de Asistencia y cooperación Administrativa (AAC) gestionado por la Red de Fraude Alimentario de la UE fue creado para intercambiar información entre los estados sobre sospechas de fraude e incrementar la cooperación cuando hay varios Estados Miembros implicados.

Es un sistema voluntario, pero es cierto que cada vez se notifican más casos ya que la conciencia que toman las autoridades sobre combatir contra el fraude alimentario es cada vez mayor. Únicamente en 2018 se recibieron 234 solicitudes de colaboración para solventar casos de productos alimentarios que crearon desconfianza.

¿A que alimentos afectan los fraudes alimentarios?

Se observan prácticas fraudulentas en todo tipo de alimentos. Aún así las categorías de alimentos que más solicitudes de sospecha han tenido son:

  • el pescado y productos de la pesca,
  • la carne y sus derivados (excepto la carne de pollo),
  • grasas y aceites,
  • bebidas alcohólicas y,
  • los alimentos dietéticos/complementos alimenticios.

Categoria alimentos fraudulentos

¿Que tipo de fraude alimentario son los más comunes?

Las prácticas fraudulentas notificadas fueron, de mayor a menor:

 

Causas fraudes

  • el etiquetado erróneo
  • la ausencia/falsificación y manipulación de la documentación
  • la sustitución, dilución, adición o eliminación de ingredientes
  • el tratamiento o proceso no autorizado y, por último,
  • las infracciones de propiedad intelectual.

Los fraudes que afectan al etiquetado suelen llevar información engañosa: en cuanto a sus ingredientes, procesos, características o beneficios del producto o la procedencia.

El objetivo principal del etiquetado es proteger la salud e intereses de los consumidores. Debe garantizarse la información completa sobre contenido y composición de los alimentos del mercado. Este tipo de fraudes es importante controlarlos para evitar, por ejemplo, reacciones alérgicas.

A pesar de contar con los alimentos más seguros de la historia, la confianza y credibilidad de los consumidores en los alimentos ha disminuido así que tener herramientas para detectar y controlar de estas malas prácticas que pretenden engañar al consumidor es fundamental.