La segunda edición de Barcelona Seguridad Alimentaria se consolida como entorno de referencia para hacer frente a las inquietudes del sector

BSA2020- SA y covid
  • La segunda edición duplica la asistencia y supera los 500 participantes
  • Los expertos coinciden en las lecciones aprendidas para hacer frente a la pandemia causada por el virus SARS-CoV-2

El pasado 3 de junio, se celebró la segunda edición del Foro Barcelona Seguridad Alimentaria (BSA) con el lema “Seguridad Alimentaria y covid-19: lecciones aprendidas”, en esta ocasión en formato online.

El entorno de incertidumbre ha obligado a ir construyendo soluciones en función de cómo evolucionaba el conocimiento sobre el virus y los cambios en el consumo motivados por el confinamiento.

El certamen se centró en analizar ¿Cómo se ha adaptado la cadena alimentaria a la COVID-19 para asegurar el suministro de alimentos seguros al consumidor?, y contó con la exposición de representantes de diversos ámbitos:

  • El conocimiento científico y la investigación representados por la Universidad (José Juan Rodríguez Jerez, Catedrático de Nutrición y Bromatología de la UAB)
  • La Industria (Elena Beltran, Responsable de I+D de Sant Dalmai) y la Distribución (Maria José Sardoy, Responsable de Calidad y Seguridad Alimentaria de Plusfresc), y
  • La Administración (Carme Chacón, Subdirectora General de Seguridad Alimentaria y Protección de la Salud del Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya)

Relación entre el virus del SARS-CoV-2 y la seguridad alimentaria:

Durante la sesión, José Juan Rodríguez hizo hincapié en que, si bien se ha avanzado en el conocimiento de este virus, cada día se van aprendiendo nuevas cosas y hay que estar alerta y revisarlo para valorar las posibles repercusiones que pueda tener.

José Juan Rodríguez afirmó que el virus SARS-CoV-2 no es un problema alimentario, no se transmite por los alimentos, por los envases alimentarios, ni por las superficies de las industrias alimentarias. El problema es por contacto directo entre personas, por lo que hay que prestar especial atención en los manipuladores de alimentos. Por tanto, estamos ante un problema de riesgos laborales, y no de seguridad alimentaria y hay que aplicar las medidas adecuadas de utilización de epis, distanciamiento e higiene.

La mejora que se ha producido por la higiene general (lavado de manos y desinfección) está suponiendo una mejora de las cifras de seguridad alimentaria, con una reducción de las enfermedades de transmisión alimentaria.

Lo más importante son las personas

Según Elena Beltrán, de Sant Dalmai, la principal lección que ha aprendido de esta situación es que lo más importante son las personas.

La preocupación más importante ha sido la protección de las personas para, de esta forma, evitar los posibles problemas de abastecimiento que se pudieran derivar si la industria no podía continuar con la producción.

Con el objetivo de proteger a las personas, trabajadores y consumidores, han incrementado las medidas de limpieza y desinfección. Según Elena Beltrán “La limpieza siempre debe ser sistemática, completa y ordenada” y no hay que olvidar que, además del virus, siguen existiendo los otros patógenos como Salmonella o Listeria.

Seguridad y confianza a los consumidores

María José Sardoy, de PlusFresc, ha puesto en relieve cómo se ha tenido que adaptar la distribución, principalmente supermercados, para dar respuesta a esta situación de crisis en el menor tiempo posible para que el consumidor, en el momento de la compra, tuviera la seguridad y confianza que los alimentos eran seguros y no suponían ningún riesgo de propagación del virus y, a la vez, poner las medidas necesarias para minimizar el contagio de clientes y de los trabajadores.

Nuevos tiempos para el control oficial

Para Carme Chacón, del Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya, se ha podido plantar cara a esta pandemia porqué el sector ya estaba “entrenado” después de haber hecho frente a muchas otras crisis en seguridad alimentaria como la vacas locas o las dioxinas… y deja al aire la pregunta de “¿qué habría pasado si el sector no hubiera sido capaz de asegurar el abastecimiento de alimentos a la población?

Después de unos primeros momentos de incertidumbre y muchas consultas por parte de personas de todos los ámbitos (consumidores, industria, etc) desde la administración se han elaborado documentos y protocolos para ayudar al sector a adaptarse y garantizar que los alimentos que se ponen a disposición del consumidor son seguros.

A la vez que se han reorganizado los servicios que presta la administración con una nueva visión y aprovechando la tecnología, adaptando por ejemplo las auditorias presenciales a auditorías telemáticas.

Puedes ver el vídeo de la sesión en este enlace.

Próxima edición del BSA

El BSA está impulsado por el Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya, la UAB (Universidad Autónoma de Barcelona), el IRTA (Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries) y las empresas Bioser e ITRAM Higiene, que además de participar en la organización también lo han patrocinado.

La próxima edición tendrá lugar el día 7 de junio de 2021, Día Mundial de la Seguridad Alimentaria, en el World Trade Center de Barcelona.

Desde Bioser, agradecemos una vez más a colaboradores, ponentes y participantes su tiempo y sus aportaciones que han permitido que se generara un debate muy interesante en el que la principal conclusión es que si se mejora la higiene se reduce la probabilidad de transmisión del virus a la vez que se incrementa la seguridad alimentaria.

Por ello es importante ampliar e intensificar los planes de verificación e higiene en la industria alimentaria con el fin de garantizar, ahora más que nunca, que la limpieza y la desinfección se realizan de forma correcta.

Para estas evaluaciones, Bioser pone a tu disposición una amplia gama de productos como el sistema 3MTM Clean-TraceTM luminometer que te permite una verificación eficaz y a tiempo real de la limpieza, los laminocultivos Hygicult o las toallitas para la toma de muestras o hisopos para su posterior análisis, ya sea del propio virus SARS-CoV-2, como de microorganismos patógenos como Salmonella y Listeria, o de indicadores.