Donaciones de alimentos y marco legal

Donación de alimentos

Este lunes, para evocar el Día Mundial de la Alimentación, desde Bruselas se ha lanzado un texto para facilitar que se cumplan los criterios establecidos en el marco legal de seguridad e higiene alimentaria en las donaciones de alimentos, por parte de destinatarios, distribuidores y donantes de alimentos.

Aunque cabe destacar que, en la UE, gracias a bancos de alimentos, se llega a 6,1 millones de personas con 550.000 toneladas de comida, todavía se desperdician 88 millones de toneladas anuales. Con estas medidas se pretende reducir a la mitad.

Los objetivos generales de las sugerencias que se recogen son: mermar a la mitad los desperdicios antes de 2030, simplificar la donación de alimentos y definir y diferenciar el significado de consumo preferente, fecha de caducidad, trazabilidad y responsabilidades.

Una de las propuestas es la exención de pago del IVA en las donaciones de alimentos. Se contempla, además, si los costes que se crean con el transporte, el almacenaje y la distribución de alimentos donados pueden ser financiados con fondos FEAD (Fondo de Ayuda Europea para las Personas Más Desfavorecidas) que contribuyen a evitar las diferentes clases de pobreza que se dan dentro de la UE, aportando ayuda no financiera a aquellos que lo necesitan.

En cada país colaboran organismos públicos u organizaciones sin ánimo de lucro que se encargan de asignar los recursos y llevar a cabo las acciones de inclusión y de sensibilización entre potenciales donantes.

Estas propuestas, además de luchar contra la pobreza son una forma de combatir el cambio climático. Para eliminar los 88 millones de toneladas de comida desaprovechada, que equivalen a más de 170 kilogramos por persona al año, supone 170 millones de toneladas de CO2, que se evitarían si se redujeran los residuos generados, pudiendo ser aprovechados con una buena gestión.

En Cataluña, más de un 22% de la población subsiste en estado de pobreza mientras que los comercios, restaurantes y servicios de cáterin no son capaces de comercializar todo aquello que compran o que producen. Afortunadamente, cada vez existe una concienciación mayor y surgen más medidas y acciones para promover el uso responsable y solidario de los recursos. Para que estos alimentos puedan aprovecharse hay que recordar y promover que se tiene que trabajar con seguridad, para evitar el riesgo de intoxicaciones.

La donación de alimentos no tiene una normativa específica si no que está sujeta, como toda práctica que implique la manipulación de alimentos, a la normativa vigente.

El Reglamento (CE) núm. 178/2002, por el que se establecen los principios y requisitos generales de la legislación alimentaria, informa sobre los pautas que tanto las empresas donadoras como las entidades han de seguir para que haya una garantía de seguridad.

También afectará el Reglamento (CE) núm. 852/2004, relativo a la higiene de los alimentos, que establece que se ha de crear, aplicar y mantener un sistema de autocontrol basado en los principios de análisis de peligros y puntos críticos de control (APPCC), donde se reglan los métodos necesarios para que se cumplan los requisitos de higiene, la trazabilidad y la información que hay que proporcionarle al consumidor final.

Antes de donar hay que tener información, y debemos tener en cuenta varios factores: el alimento debe ser apto para el consumo, no debe estar caducado, el envase ha de estar en buen estado, las condiciones de conservación han de ser las adecuadas para cada tipo de artículo, el transporte ha de producirse de forma rápida e higiénica, los productos deben estar identificados y separados del resto de alimentos. Además siempre deben ir acompañados de un albarán o documento de seguimiento, donde se debe identificar al donador, los alimentos y las cantidades que se donan, el distribuidor y el receptor final.

Asimismo, si existiera alguna crisis causada por la ingestión de alimentos en mal estado la responsabilidad será del titular de la organización encargada en realizar los pasos de la cadena donde no se han tenido en cuenta las condiciones adecuadas para garantizar la seguridad alimentaria.

Cara a las donaciones individuales se hacen simplemente dos apreciaciones que se deben tener en cuenta a la hora de hacer donaciones: La primera corresponde a que el alimento no esté caducado y en segundo lugar que el alimento haya sido conservado de la manera correcta, para esto es necesario simplemente conocer los tipos de alimentos que existen en cuanto a conservabilidad: Alimentos no perecederos o de conservación larga, como la pasta, las legumbres, el arroz, la leche, aceite, harina, galletas o enlatados. Alimentos frescos, como la fruta, la verdura, la carne, los yogures, que requieren refrigeración. Y, los alimentos cocinados, que las condiciones de conservación pueden ser en frío o en caliente.

Os dejamos algunos enlaces de interés:

Guía de prácticas correctas de higiene para el aprovechamiento seguro de la comida en los sectores de la restauración y del comercio minorista

Comunicado de la Comisión Europea: Orientaciones de la UE sobre la donación de alimentos

Fuentes: El Diario, La Vanguardia, Parlamento Europeo, Acsa, Gencat, Cuatro, Europa, Comisión Europea.

Imagen: Forgotten harvest

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