La ausencia de restos de antibióticos en los lácteos es esencial para garantizar la seguridad

Antibióticos en leche

La industria láctica es una de las principales actividades del sector agroalimentario en España. En el año 2020, se produjeron alrededor de 8,4 millones de toneladas de leche en nuestro país, incluyendo la de vaca (88 %), cabra (6 %) y oveja (6 %). Estos datos nos sitúan como un importante productor de leche en la Unión Europea.1

A la hora de garantizar las mejores condiciones de seguridad de esta producción, es fundamental que el ganado se encuentre en un buen estado de salud. Es aquí donde juegan un importante papel los antibióticos, que son utilizados para tratar enfermedades como la mastitis (inflamación de la glándula mamaria) o la neumonía, que pueden afectar a la producción lechera. Después de su uso en el ganado, es obligatorio dejar un tiempo de espera para que el nivel de antibióticos en sangre disminuya y así evitar que pasen residuos a la leche.2

¿Cuáles son los posibles efectos de la presencia de antibióticos en la leche?

En caso de que los antibióticos pasen a la leche del animal, estos pueden interferir en el proceso de fermentación de la producción de derivados como el queso o los yogures. Durante este proceso, se usan bacterias que podrían verse afectadas si la leche contiene antibióticos. En caso de que estos antibióticos sean ingeridos por los consumidores, esto podría producir problemas derivados del desarrollo de resistencia a antibióticos. Por ello, es necesario realizar un control riguroso de la cantidad de antibióticos en la leche.

Buenas prácticas y controles obligatorios en la explotación lechera

En la Unión Europea, existe una normativa que regula las cantidades máximas de antibiótico que puede contener la leche y sus derivados para el consumo.2 Superar estas cantidades puede suponer un problema económico y sanitario.

En España el Real Decreto 1728/2017 establece los controles mínimos que se deben realizar por parte de las diferentes partes involucradas en la producción de leche, incluyendo los referidos al control de la presencia de antibióticos.3

Durante toda la cadena de producción deben realizarse análisis exhaustivos para no superar los límites establecidos, ya sea en la explotación ganadera como en los procesos de carga y descarga de depósitos o cisternas.3

Estos análisis incluyen los destinados a la detección de residuos de antibióticos como los beta-lactámicos (amoxicilina, ampliciclina) o las tetraciclinas, cuyo uso es habitual en este sector.

Los test de detección de antibióticos en leche son clave para garantizar la seguridad del consumidor

Los test de detección de antibióticos son una buena solución para garantizar un buen control de la leche. Es importante disponer de test que sean eficaces, rápidos y sencillos de usar, facilitando así el trabajo y la toma de decisiones de los productores. Sin embargo, los test lentos son utilizados también en laboratorios lecheros para realizar ensayos comparativos.

En Bioser ponemos a tu disposición los test rápidos AuroFlowTM y AuroFlowTM PR1ME para la detección de diferentes tipos de antibióticos (betalactámicos, tetraciclinas, sulfonamidas, etc.), que te aportan numerosos beneficios:

AuroFlowTM Strip Test:

AuroFlowTM PR1ME Strip Test:

LOD: límite de detección; MRL: nivel máximo de residuo; UE: Unión Europea.

REFERENCIAS

1. Federación Nacional de Industrias Lácteas. Producción del sector lácteo. Fecha de acceso: abril 2021. Disponible en: http://fenil.org/produccion-sector-lacteo/.

2. Reglamento (UE) Nº 37/2010 relativo a las sustancias farmacológicamente activas y su clasificación por lo que se refiere a los límites máximos de residuos en los productos alimenticios de origen animal.

3. Real Decreto 1728/2007, de 21 de diciembre, por el que se establece la normativa básica de control que deben cumplir los operadores del sector lácteo y se modifica el Real Decreto 217/2004, de 6 de febrero, por el que se regulan la identificación y registro de los agentes, establecimientos y contenedores que intervienen en el sector lácteo, y el registro de los movimientos de la leche.